El fuego, el fuego,
enciende las pupilas
el viejo fuego.
Afina el pulso.
La piel del cuerpo es hueso
en su delirio.
Quietud de tarde...
Las lagartijas se aman
en la penumbra.
El calor de un
cuerpo amado,
es ya sosiego.
(Cercanía)
La arena, en fuga,
desliza
retumba
reposa
en el fondo del tiempo.
(Reloj-arena)
Son poemas de Manuel Junco de la Torre, de su libro Esporas. Haikus y otros poemas, Madrid, Devenir, 2008. Envio Portal de poesia.
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